Acubat Baterias advierte que las bajas temperaturas vuelven a poner en evidencia uno de los componentes más críticos del vehículo.
La evolución tecnológica de los autos modernos incrementó la exigencia sobre las baterías y hace que una revisión preventiva sea clave antes de salir a la ruta.
Con el inicio de las vacaciones de invierno y miles de familias preparándose para viajar por las rutas argentinas, las bajas temperaturas vuelven a poner a prueba uno de los componentes más importantes del vehículo: la batería.
Desde ACUBAT estiman que, durante las primeras semanas de frío intenso, las consultas por problemas de arranque y revisión de baterías aumentan entre un 25% y un 35% respecto de un mes habitual, impulsadas por el efecto de las bajas temperaturas sobre baterías que ya presentaban desgaste previo.
El frío reduce la capacidad de entrega de energía de una batería mientras que el motor necesita un mayor esfuerzo para arrancar. Esa combinación suele dejar al descubierto fallas que permanecían ocultas durante el resto del año y que aparecen, justamente, cuando el vehículo está por emprender un viaje.
Pero el fenómeno ya no afecta únicamente a vehículos antiguos. La creciente incorporación de pantallas multimedia, sistemas Start&Stop, asistentes de conducción, sensores, cámaras, cargadores USB y otros dispositivos electrónicos hizo que los automóviles actuales demanden mucha más energía que hace apenas una década.
“El frío nunca es el verdadero problema. Lo que hace es acelerar el momento de la verdad. Una batería que durante el otoño parecía funcionar normalmente puede quedar completamente expuesta en la primera mañana con temperaturas cercanas a cero grados“, afirmó Ariel Ignacio Valbuena, CEO de Acubat.
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Según la compañía, una parte importante de las baterías que requieren reemplazo durante el invierno supera los tres años de uso, una etapa en la que comienza a disminuir su capacidad para responder ante condiciones climáticas exigentes.
“Hoy una batería ya no alimenta solamente el motor de arranque. Mantiene operativos decenas de sistemas electrónicos que el conductor utiliza todos los días. El automóvil evolucionó mucho más rápido que el hábito de revisar la batería“, agregó Valbuena.
Desde Acubat explican que muchas personas revisan neumáticos, niveles de aceite o limpiaparabrisas antes de salir de vacaciones, pero dejan de lado un componente que resulta determinante para iniciar el viaje.
“La mayoría de los conductores invierte tiempo en revisar neumáticos o el nivel de aceite antes de viajar, pero muy pocos controlan el componente que literalmente decide si el viaje empieza o no. Una batería puede revisarse en pocos minutos y evitar horas de demoras, asistencia mecánica y gastos inesperados“
La empresa remarca que la prevención resulta especialmente importante en vehículos con mayor equipamiento tecnológico, donde la batería trabaja de manera permanente incluso cuando el automóvil permanece detenido.
“El mayor costo de una batería no es reemplazarla. Es quedarse detenido cuando toda la familia está lista para salir, perder tiempo esperando una asistencia y transformar el primer día de vacaciones en un problema completamente evitable“, concluyó Valbuena.
Cinco señales de alerta antes de salir a la ruta
Acubat recomienda realizar un control preventivo de la batería si el vehículo presenta alguno de estos síntomas:
- *El motor tarda más de lo habitual en arrancar, especialmente durante la mañana.
- *Las luces delanteras pierden intensidad al momento del encendido.
- *La batería tiene más de tres años de uso o se desconoce su antigüedad.
- *El vehículo permaneció varios días sin utilizarse o realiza principalmente trayectos cortos.
- *Se encienden testigos eléctricos en el tablero o se detectan fallas en sistemas electrónicos.
Una revisión preventiva demanda apenas unos minutos y puede evitar inconvenientes durante uno de los períodos de mayor circulación vehicular del año.
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